Jueves 20 de Agosto, 08:19

Una casa que guarda parte de la historia

Sociedad | Santa Anita puso en valor la Casa del Fundador, un espacio que desde ahora abre sus puertas como museo para preservar parte de la historia y la identidad de la comunidad.


El pasado 15 de agosto se llevó a cabo la inauguración de la ampliación del Museo Casa del Fundador, en un emotivo acto que reunió a autoridades, vecinos y miembros de la comunidad.

Durante la ceremonia, el Municipio de Santa Anita realizó un especial reconocimiento a la familia de Anita y Evaristo, quienes durante décadas cuidaron y preservaron esta vivienda, manteniendo vivo un importante testimonio de la historia local.

En ese marco, se hizo entrega de un reconocimiento y de una copia del Decreto N° 654/26, mediante el cual se establece oficialmente la inauguración de la casa como museo.

Los actuales propietarios, Claudia y Daniel Vasinger, cedieron la vivienda a la comunidad de Santa Anita, en un gesto de generosidad y compromiso con la preservación del patrimonio histórico y cultural de la localidad.

El proyecto fue posible gracias al trabajo conjunto de la familia propietaria, el Municipio y la comunidad, permitiendo que este inmueble pueda ser abierto a vecinos y visitantes como un espacio destinado a conocer, valorar y preservar parte de la historia santanitense.

Durante el acto, el Presidente municipal, Juan Amavet destacó la importancia de poner en valor el patrimonio de una comunidad y señaló que “un pueblo también crece cuando sabe cuidar aquello que ya no puede volver a construirse”.

Además, se descubrió el cartel identificatorio del Museo Casa del Fundador y la placa inaugural, dando cierre a un proceso de puesta en valor del inmueble con destino museístico que se había iniciado en 2016.

De esta manera, una vivienda que durante años fue testigo de la vida de una familia pasa a convertirse en patrimonio de toda la comunidad.

Desde el Municipio de Santa Anita agradecieron especialmente a la familia de Anita y Evaristo por el legado y a todas las personas que, desinteresadamente, aportan parte de su historia familiar para contribuir a mantener viva la memoria de Santa Anita.