Lunes 19 de Enero, 03:20

Sequía y ola de calor golpean al Sur entrerriano y encienden alarmas en el campo

Producción | Productores advierten fuertes caídas en los rindes de maíz y soja. La Federación Agraria alertó por pérdidas ya consolidadas y riesgo de incendios rurales.


La persistente sequía y la intensa ola de calor registradas durante las últimas semanas en el Sur de la provincia de Entre Ríos encendieron luces de alarma en el sector agropecuario.

Productores de distintos departamentos advierten por una marcada caída en los rindes de maíz y soja, un escenario que genera fuerte preocupación de cara al cierre de la campaña.

Así lo refleja un informe de la Federación Agraria Argentina (FAA) de Entre Ríos, donde se señala que la prolongada ausencia de precipitaciones provocó un severo estrés hídrico en los cultivos, con pérdidas que comenzaron a consolidarse incluso antes de finalizar el ciclo productivo.

Si bien durante el último fin de semana se registraron lluvias de entre 20 y 50 milímetros, el alivio fue parcial y de corta duración, ya que las altas temperaturas posteriores volvieron a profundizar el escenario de sequía.

Desde Gualeguaychú, el productor Demetrio Melchiori calificó la situación como “alarmante”. Explicó que los maíces de primera, que se proyectaban con rindes cercanos a los 7.500 kilos por hectárea, podrían terminar cosechándose con apenas unos 5.500 kilos.

“La ola de calor y la falta de lluvias arrebató el cultivo, que seguramente será cosechado de manera anticipada”, señaló.

En cuanto a los maíces de segunda, indicó que pudieron sembrarse sin mayores inconvenientes, aunque el panorama para la soja también es complejo.

“Las plantas muestran poco desarrollo y empiezan a aparecer plagas típicas de períodos de sequía, como trips y arañuelas”, advirtió.

Un panorama similar describió Marcelo Fumaneri, productor del Departamento Gualeguay, quien sostuvo que la situación es “delicada” en gran parte del territorio.

Zonas como Aldea Asunción, General Galarza, Mansilla y Gualeguay evidencian una rápida caída de los rindes, tanto en maíz como en soja. “Aunque llueva, en muchos lotes las pérdidas ya están marcadas”, afirmó.

En el Departamento Islas del Ibicuy, el escenario presenta algunas diferencias. Los campos bajos y semibajos cercanos a cursos de agua, especialmente en la zona de Paranacito, se mantienen en mejores condiciones, aunque en el resto de los establecimientos también comienzan a registrarse inconvenientes productivos por la falta de humedad. A este complejo panorama se suma el riesgo de incendios rurales.

La FAA alertó que días atrás se registraron focos ígneos en la zona de Costa Uruguay Sur, donde productores y bomberos debieron trabajar intensamente para controlar el fuego en campos con montes bajos y pajonales.

En algunos casos fue necesario cortar alambrados y utilizar maquinaria agrícola para evitar que las llamas se propagaran.

Oreste Fiorini, productor y referente de la filial Gualeguaychú de la Federación Agraria, relató que en uno de los campos el fuego consumió entre 60 y 70 hectáreas, atravesó un camino vecinal y avanzó sobre otras treinta. “El riesgo era algo que veíamos venir y finalmente ocurrió”, expresó.

Si bien las últimas lluvias dejaron alrededor de 48 milímetros en algunos sectores y llevaron un leve alivio, desde el sector advierten que, con tormentas que pasaron de largo en los días siguientes, la situación del campo entrerriano continúa siendo, al menos, preocupante y con perspectivas inciertas para lo que resta de la campaña.