Policiales | Dos sujetos intentaron escapar de un control policial y durante la persecución descartaron bolsos con los ladrillos de droga, cuyo valor superaría los 5.000 millones de pesos. Aquí detalles de la investigación por el secuestro de más de 260 kilos de cocaína en Entre Ríos.
El espectacular operativo realizado en el departamento Feliciano y que permitió secuestrar más de 260 kilos de cocaína continúa revelando nuevos detalles sobre una causa que ya es considerada uno de los golpes más importantes contra el narcotráfico registrados en Entre Ríos durante los últimos años.
Todo comenzó en las inmediaciones del Puesto Caminero “Puente de Hierro”, sobre la Ruta Provincial Nº 28, cuando efectivos de la Dirección de Prevención y Seguridad Vial intentaron identificar a los ocupantes de un automóvil Mercedes Benz que había ingresado desde la localidad correntina de Sauce.
Lejos de detenerse, el conductor aceleró y emprendió una fuga que derivó en una extensa persecución policial. La persecución se extendió durante varios kilómetros y obligó a desplegar un operativo cerrojo con participación de distintas dependencias policiales.
Finalmente, el vehículo fue interceptado cuando circulaba con una de sus ruedas delanteras completamente destruida, apoyada directamente sobre la llanta tras el reventón de un neumático.
Los ocupantes fueron identificados como Carlos Manuel Fiordelino, de 53 años, y Benjamín Ariel Maciel, de 19, ambos domiciliados en Corrientes. Fiordelino posee un extenso historial vinculado al narcotráfico, con más de 40 causas penales y antecedentes por tráfico de drogas, utilización de identidades falsas y tenencia de armas.
Incluso llegó a figurar entre los prófugos más buscados del país tras escapar años atrás de una dependencia policial en Rosario. En una primera inspección del vehículo se hallaron pequeñas cantidades de marihuana y cocaína, dinero en efectivo y teléfonos celulares.
Sin embargo, la verdadera magnitud del operativo apareció poco después, cuando los investigadores realizaron rastrillajes sobre la banquina y sectores cercanos al recorrido efectuado durante la fuga. Según se informó, durante la persecución los sospechosos habrían descartado varios bolsos y mochilas.

En esos elementos fueron encontrados 250 ladrillos compactos de cocaína de máxima pureza, que posteriormente arrojaron un peso total superior a los 260 kilos. Las estimaciones oficiales indican que el cargamento tendría un valor cercano a los 5.000 millones de pesos en el mercado ilegal, equivalente a aproximadamente cuatro millones de dólares.
Otro dato que llamó la atención de los investigadores fue que los ladrillos presentaban un sello con la figura de un león, distintivo que en distintas causas fue asociado al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, señalado durante años como uno de los criminales más buscados de América del Sur.
La causa quedó en manos de la Juez Federal Analía Ramponi, con intervención del Fiscal Federal Francisco Bernhardt. Ambos detenidos permanecen incomunicados mientras avanzan las pericias y el análisis de los teléfonos celulares secuestrados para intentar determinar el origen, destino y posibles conexiones de la organización responsable del transporte de la droga.
En el marco de la investigación también se realizaron allanamientos en domicilios de Corrientes vinculados a los sospechosos. Además, durante nuevos rastrillajes en la zona donde aparecieron los paquetes de cocaína fueron secuestrados una pistola calibre 9 milímetros con cargadores y municiones, otro teléfono celular y un cuchillo, elementos que ahora forman parte del expediente judicial.