Política | El Gobernador recibió por primera vez al exmandatario provincial en una reunión a solas, sin estridencias ni anuncios grandilocuentes. Bordet fue convocado en su rol de exgobernador, aportó su experiencia, planteó preocupaciones sociales y expresó su disposición a colaborar. La posible reforma constitucional apareció como uno de los ejes de fondo.
La reunión que este martes mantuvieron el gobernador Rogelio Frigerio y el exmandatario entrerriano Gustavo Bordet marcó un hecho político relevante en la vida institucional de la provincia.
Lejos de las cámaras y los comunicados rimbombantes, el encuentro se dio en el despacho del Gobernador y estuvo signado por el diálogo directo, en un gesto que rompe con lógicas habituales de distanciamiento entre gestiones de distinto signo político.
Bordet fue convocado expresamente en su carácter de exgobernador, y no como diputado nacional ni como referente del Partido Justicialista.
Esa decisión no pasó inadvertida y generó cierto malestar en sectores del PJ, cuyos legisladores nacionales habían solicitado una audiencia conjunta que finalmente no prosperó.
Durante la conversación, Frigerio y Bordet abordaron la realidad social, política y económica de Entre Ríos, en un contexto nacional que condiciona fuertemente a las provincias.
En ese marco, el exmandatario aportó su mirada y experiencia tras ocho años al frente del Ejecutivo provincial, con conocimiento profundo del funcionamiento del Estado y de las urgencias sociales.
“El encuentro se dio en un marco de diálogo institucional que considero natural y necesario”, señaló Bordet tras la reunión, al tiempo que remarcó que este tipo de instancias deberían ser habituales entre quienes han tenido responsabilidades de gestión, más allá de las diferencias políticas.
Entre los temas planteados, Bordet expresó su preocupación por el impacto de las decisiones del gobierno nacional sobre las provincias, la paralización de la obra pública, la situación laboral y productiva —con mención a casos como la empresa Tres Arroyos— y el despido de trabajadores municipales en Concordia, al que calificó como un hecho de gravedad institucional.
También fijó posición sobre la Caja de Jubilaciones de Entre Ríos, al sostener que cualquier reforma debe contar con el consenso de los trabajadores y jubilados, y defendió el rol del Estado como herramienta de desarrollo y cohesión territorial.
Desde el Gobierno provincial se confirmó que Frigerio planteó a Bordet la posibilidad de avanzar en una reforma de la Constitución de Entre Ríos, con el objetivo de dotar al Estado de nuevas herramientas de gestión.
Si bien no hubo precisiones, se trata de la primera vez que el tema aparece como una prioridad planteada directamente al exgobernador.
La iniciativa ya había sido mencionada públicamente por el Ministro de Gobierno y Trabajo, Manuel Troncoso, quien reconoció que la reforma constitucional es un tema en agenda, aunque complejo y dependiente del momento político.
El encuentro, aunque tardío, dejó una señal clara: en medio de un escenario económico y social delicado, el diálogo institucional vuelve a ocupar un lugar central, con la experiencia y la responsabilidad política como ejes para pensar el futuro de la provincia.
Con información de Daniel Enz.