Martes 28 de Abril, 07:11

Detectaron cinco casos de Fiebre Q en zonas rurales de Chajarí

Salud | Autoridades sanitarias confirmaron la presencia de la enfermedad zoonótica en distritos cercanos a Chajarí. Los afectados, vinculados en su mayoría a tareas rurales, evolucionan favorablemente bajo tratamiento médico.


En una rueda de prensa realizada este lunes en el Hospital “Santa Rosa” de Chajarí, autoridades sanitarias, médicos y profesionales veterinarios informaron sobre la detección de cinco casos positivos de Fiebre Q en el norte entrerriano, particularmente en áreas rurales de los distritos Tatutí y San Ramón.

De acuerdo a lo informado, los pacientes —todos con antecedentes de contacto estrecho con el ámbito agropecuario— presentan una evolución favorable, aunque en dos de ellos el cuadro clínico obligó a la internación para un mejor seguimiento. Actualmente, todos permanecen bajo tratamiento y control ambulatorio.

La confirmación encendió una señal de alerta entre los organismos de salud, ya que se trata de una enfermedad infecciosa zoonótica de alta transmisibilidad, poco frecuente en el país y de la cual aún no se conoce con precisión su prevalencia en Argentina. La Fiebre Q es causada por la bacteria Coxiella burnetii y afecta principalmente a trabajadores rurales, veterinarios, productores ganaderos y personas en contacto habitual con animales.

Según se explicó durante la conferencia, la infección puede cursar de manera asintomática o presentar síntomas de distinta gravedad. En los cuadros más severos puede derivar en neumonía o hepatitis, mientras que en mujeres embarazadas existe riesgo de aborto espontáneo o parto prematuro. Desde el Ministerio de Salud de la Nación advirtieron que, aunque en un porcentaje bajo, la enfermedad puede evolucionar a una forma crónica meses o años después de la infección inicial, manifestándose como endocarditis o hepatitis granulomatosa.

Cómo se produce el contagio

Los especialistas precisaron que la principal vía de transmisión es la inhalación de polvo contaminado con heces, orina, leche, tejidos placentarios o fluidos expulsados durante partos y abortos de animales infectados. También puede adquirirse por consumo de lácteos no pasteurizados contaminados o por contacto directo con lana, paja, ropa y otros materiales expuestos a la bacteria.

La Coxiella burnetii suele estar presente en bovinos, ovinos y caprinos, aunque también puede encontrarse en perros, gatos, aves y animales silvestres, generalmente sin que éstos presenten signos visibles de enfermedad. Los profesionales aclararon que el contagio entre personas es extremadamente infrecuente, aunque se han documentado casos aislados por vía transplacentaria, lactancia, contacto sexual e incluso mordeduras de garrapatas.

Tratamiento y seguimiento epidemiológico

En los casos moderados, el tratamiento consiste en la administración de antibióticos específicos, entre ellos ampicilina, ampicilina/sulbactam y doxiciclina, durante un período de entre 14 y 21 días, siempre bajo indicación médica.

Tras la confirmación de los casos, se indicó que se intensificaron las tareas de vigilancia epidemiológica y las recomendaciones preventivas en establecimientos rurales de la zona, con el objetivo de evitar nuevos contagios y reforzar la detección temprana de síntomas compatibles con la enfermedad.