Política | Las modificaciones buscan modernizar los documentos, reforzar la seguridad y adaptarlos a estándares internacionales. Fueron dispuestas por el Renaper y comenzarán a aplicarse en los próximos días.
El Gobierno nacional, a través del Registro Nacional de las Personas (Renaper), oficializó cambios en el Documento Nacional de Identidad electrónico y en el pasaporte argentino, que comenzarán a regir desde febrero con el objetivo de modernizar los sistemas de identificación.
Las medidas fueron establecidas mediante las disposiciones 55/2026 y 54/2026, firmadas el 29 de enero, y apuntan a reforzar los sistemas de seguridad y adecuar los documentos a estándares internacionales definidos por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
En cuanto al DNI, se mantendrá el formato tarjeta de policarbonato con chip de lectura sin contacto, aunque se actualizarán datos visibles tanto en el frente como en el dorso del documento.
Además, se renovaron medidas de seguridad de nivel 1, mientras que los sistemas más complejos —niveles 2 y 3— continuarán sin modificaciones.
Desde el organismo indicaron que el objetivo principal es garantizar documentos más seguros, modernos y confiables, alineados con estándares internacionales de protección de datos y prevención del fraude.
Respecto del pasaporte, los cambios también apuntan a reforzar la seguridad y la calidad tecnológica del documento para facilitar controles migratorios y reducir posibilidades de falsificación.
Las modificaciones forman parte de un proceso de actualización tecnológica que viene impulsándose en los últimos años en la región, en medio del avance de sistemas de identidad digital y nuevas herramientas de verificación electrónica.
Desde el Renaper recordaron que los documentos actuales continuarán siendo válidos hasta su vencimiento, mientras que los nuevos ejemplares comenzarán a emitirse de manera progresiva con el nuevo esquema.