Sociedad | El histórico músico y activista falleció este jueves a los 69 años en Comodoro Rivadavia. Su obra y su militancia cultural dejaron una huella profunda en la identidad del sur argentino.
Este 15 de enero se confirmó el fallecimiento del reconocido músico y activista Rubén Patagonia, una de las figuras más emblemáticas de la cultura patagónica.
Tenía 69 años y se encontraba internado en una clínica de Comodoro Rivadavia, donde atravesaba un delicado cuadro de salud.
Durante la jornada del miércoles se había difundido un pedido de donantes de sangre, lo que generó una amplia movilización solidaria en la región.
Si bien no se habían dado a conocer detalles de su estado clínico, la comunidad mantenía la esperanza de una recuperación.
Sin embargo, este jueves se conoció la triste noticia de su muerte, que provocó profundo pesar en toda la Patagonia.
Un arte al servicio de la memoria
Nacido el 2 de julio de 1956 y descendiente de tehuelches, Rubén Patagonia inició su camino artístico a comienzos de la década de 1970.
Desde sus primeros pasos entendió el arte como una herramienta política, social y cultural, orientada a rescatar la memoria y la identidad de los pueblos mapuche, aonikenk y selk’nam.
Su estilo se caracterizó por una síntesis singular entre sonidos ancestrales y lenguajes musicales contemporáneos, lo que le permitió cantar a la Patagonia desde su realidad más profunda, con una voz propia, comprometida y sin concesiones.
Una obra fundamental
Su discografía es considerada clave para la música del sur argentino. Entre sus trabajos más destacados se encuentran Más Acá del Colorado (1979), su álbum debut; Cutral-Có, producido por Ricardo Iorio; Volver a Ser Uno, con producción de León Gieco; e Historias (2006), que reafirmó su compromiso artístico.
Además, dejó canciones que se transformaron en verdaderos himnos, como Amutuy Soledad, Cutral-Có, Cacique Yatel y Chaltén, así como el disco Miremos al sur, uno de los trabajos más representativos de su trayectoria.
En 2017, su aporte fue reconocido con el Premio Camín a la Trayectoria en el Festival Nacional de Folklore de Cosquín, uno de los escenarios más importantes del país.
El puente entre el folklore y el rock
Una de las mayores relevancias de Rubén Patagonia fue su capacidad para derribar fronteras entre géneros musicales.
Su autenticidad le valió el respeto de la escena del rock nacional, compartiendo escenarios y proyectos con bandas y artistas como Divididos, Almafuerte, La Renga, Bersuit Vergarabat y Los Fabulosos Cadillacs.
Patagonia fue un nexo vital para que el reclamo de los pueblos originarios llegara a escenarios masivos como Cosquín o el Luna Park, acompañado por referentes como Víctor Heredia y Lito Vitale.
Su muerte deja un vacío enorme en la cultura argentina, pero su legado artístico, político y humano seguirá vivo en su música y en la lucha por la identidad y la memoria de los pueblos del sur.