Sociedad | A los 82 años falleció la reconocida cantante y actriz. La Secretaría de Cultura de la Nación confirmó la noticia y destacó su enorme aporte a la cultura argentina.
El panorama artístico argentino atraviesa horas de profundo pesar tras conocerse el fallecimiento de Marikena Monti, ocurrido en la mañana de este viernes 17 de enero, a los 82 años.
La noticia fue confirmada oficialmente por la Secretaría de Cultura de la Nación, generando una inmediata repercusión en el mundo de la música y el teatro.
El Secretario de Cultura, Leonardo Cifelli, expresó su dolor a través de un mensaje público: “Hoy despedimos a Marikena Monti con una tristeza inmensa. Se va una artista enorme, una voz imprescindible de la cultura argentina, una mujer que dejó una marca profunda en nuestra música y en nuestra manera de sentir el arte”.
El funcionario resaltó además el compromiso y la valentía que caracterizaron su extensa trayectoria.
“Honró la cultura nacional con cada interpretación, con cada escenario y con cada gesto, y se convirtió en un referente indiscutido para generaciones de artistas y públicos. Gracias, Marikena, por tanto arte, tanta verdad. Hasta siempre”, expresó.
Monti había nacido el 22 de mayo de 1943 en Casilda y, a lo largo de más de cinco décadas de carrera, logró ganarse el respeto y el cariño del público de todo el país.
Su figura trascendió géneros y formatos, consolidándose como una referente de la música, el cine, el teatro y la televisión.
Fue una de las voces más representativas del café concert porteño de las décadas del 60 y 70, con actuaciones memorables en espacios emblemáticos como el Instituto Di Tella y La Botica del Ángel.
Su sello distintivo fue la interpretación de la canción francesa, con especial énfasis en la obra de Jacques Brel, a quien abordó con una intensidad dramática poco habitual para la época.
En 1972 formó parte del espectáculo “Tres mujeres para el show”, junto a Susana Rinaldi y Amelita Baltar, una propuesta que reunió a las tres voces femeninas más potentes del momento y que se convirtió en un verdadero hito artístico.
Con la partida de Marikena Monti se apaga una voz única, pero queda un legado imborrable que seguirá resonando en la historia cultural argentina.