Miércoles 28 de Enero, 12:03

Milei devuelve el sable corvo de San Martín a los Granaderos

Política | El Presidente, Javier Milei firmará el decreto para que la reliquia del Libertador vuelva al Regimiento de Granaderos a Caballo; la ceremonia será el 7 de febrero en San Lorenzo, poniendo fin a más de una década de exhibición en el Museo Histórico Nacional.


El sable corvo del General Don José de San Martín, uno de los símbolos más emblemáticos de la historia argentina, dejará el Museo Histórico Nacional (MHN) y será restituido al cuartel del Regimiento de Granaderos a Caballo, informó el Gobierno nacional. La medida —que será formalizada por decreto presidencial firmado por Javier Milei— entrará en vigencia el 7 de febrero, en un acto oficial que se realizará en el Campo de la Gloria de San Lorenzo, provincia de Santa Fe.

La reliquia, que acompañó al Libertador en las campañas por la independencia y fue adquirida en Londres en 1812 antes de su regreso al Río de la Plata, estuvo durante más de diez años en exhibición pública en el Museo Histórico Nacional, cercano a Parque Lezama, en San Telmo.

Un símbolo que vuelve a su ámbito militar

Según fuentes oficiales, la decisión de trasladar el sable al Regimiento de Granaderos a Caballo “General San Martín” responde a criterios de preservación, custodia y tradición histórica. Esta unidad militar —fundada por el propio San Martín en 1812— custodió el arma durante décadas antes de ser devuelta al museo en 2015.

La ceremonia de entrega estará encabezada por el Presidente Javier Milei y contará con un desfile cívico-militar en la localidad santafesina donde se libró uno de los episodios más recordados de la gesta sanmartiniana. Se espera que autoridades nacionales y de la fuerza estén presentes para formalizar el regreso de la pieza histórica a su nueva custodia.

Historia y debate

El sable corvo ha tenido un trayecto agitado: tras la muerte de San Martín pasó por distintas manos y, después de varios episodios de robos en la década del ‘60, estuvo bajo la protección del Regimiento de Granaderos hasta 2015, cuando volvió al museo por decisión presidencial. La decisión de trasladar la reliquia ha generado debate entre historiadores y especialistas en patrimonio, algunos de los cuales señalan el valor simbólico y educativo de que la pieza permanezca en un museo de acceso público. Otros, en cambio, celebran la iniciativa por considerar que vuelve al arma militar que históricamente la custodiaba.

Mientras tanto, el Museo Histórico Nacional seguirá abierto al público con su acervo completo, aunque pierde una de sus piezas más valiosas, cuya exposición atrajo a generaciones de visitantes interesados en la historia de la independencia argentina.