Economía | La planta de Virrey del Pino, provincia de Buenos Aires, retomará el envío del utilitario argentino a los exigentes mercados de Norteamérica, en una señal de recuperación industrial y expansión productiva para el sector automotor local.
La planta ubicada en Virrey del Pino, provincia de Buenos Aires —centro clave de producción del utilitario— reanudará los embarques hacia el exigente mercado norteamericano, lo que marca un importante impulso para la industria automotriz argentina y para la inserción internacional de productos de fabricación local.
La Sprinter ya recorrió este camino entre 2015 y 2020, cuando la fábrica envió cerca de 10.000 unidades de la segunda generación a Estados Unidos, principalmente en configuraciones “Cabina Chasis” que luego eran adaptadas por carroceros locales en aquel mercado.
Herrero destacó que, aunque aún no se precisaron las versiones específicas ni las fechas exactas de embarque, el proyecto de exportación “ya está en marcha” y forma parte del esfuerzo por modernizar la producción local y consolidar presencia en mercados competitivos”.
Este anuncio coincide con otros indicadores positivos para la marca, como el lanzamiento de prototipos de la Sprinter automática, cuyo lanzamiento comercial está previsto para el primer semestre de 2026, y el plan de aumentar la producción anual de 14.000 a 20.000 unidades en el año en curso.
La reanudación de las exportaciones de la Sprinter argentina representa una señal alentadora para el sector automotor del país, que históricamente ha tenido en la producción de utilitarios livianos uno de sus pilares exportadores.
Además, ubica nuevamente a la planta bonaerense como protagonista de la industria nacional con alcance internacional.
Con este impulso, la Sprinter argentina vuelve a pisar fuerte fuera de la región y potencia el posicionamiento de productos fabricados en el país en mercados complejos como los de Estados Unidos y Canadá.