Domingo 25 de Enero, 12:12

La industria automotriz argentina una encrucijada

Economía | Un repaso “una por una” de las fábricas de autos que producen en el país, sus desafíos para decidir inversiones clave rumbo a 2030 y la presión de un mercado internacional cada vez más competitivo.


La industria automotriz argentina vive un momento de definiciones vitales.

En los próximos dos años se deberán decidir los proyectos que marcarán su rumbo de aquí a 2030, en un contexto global que exige más eficiencia y competitividad, según describe el periodista Diego Zorrero en Infobae.

Los tiempos de desarrollo para un nuevo producto industrial son largos: desde la definición del vehículo hasta su producción efectiva pueden pasar entre 4 y 5 años.

En ese marco, las plantas nacionales necesitan reglas claras de competitividad, especialmente en materia impositiva, para poder atraer inversiones y sostener su presencia en el mercado regional.

Uno de los puntos más críticos es la llamada “mochila fiscal” de exportación. Cada auto argentino que se exporta lleva una carga impositiva cercana al 12%, muy por encima de países como Brasil o México, que tienen cargas más bajas o nulas, lo que les da ventaja frente a los productos nacionales.

Además, el panorama internacional cambió en los últimos años. Las marcas chinas, impulsadas por un fuerte apoyo gubernamental, se expandieron rápidamente, ofreciendo más variedad y mejores precios. Esto se traduce en una mayor competencia, especialmente en segmentos como autos y SUV, donde la presencia asiática crece.

Cómo está la industria:

  • Ford: fue la primera en anunciar una inversión significativa (USD 660 millones) para producir la nueva Ranger y sus motores, remodelando totalmente su planta de Pacheco.
  • Renault: comenzó el proceso para fabricar su pickup Niagara Concept a partir de 2026.
  • Volkswagen: decidió centrar recursos en la producción de la nueva Amarok desde 2027, dejando de lado el SUV Taos.
  • Stellantis: puso en marcha proyectos de pickup medianas como la Fiat Titano y la RAM Dakota.
  • Toyota: confirmó que 2026 será el último año de la Hilux en su versión actual, con una nueva generación prevista para 2027.

Pero no todas las plantas tienen rumbo definido. Las fabriles de Stellantis en Palomar y de General Motors en Alvear enfrentan desafíos porque los modelos que producen —como algunos autos y SUV— ven caer sus ventas y tienen menor inserción en mercados regionales.

General Motors, por ejemplo, aún no resolvió qué nuevo modelo reemplazará al Chevrolet Tracker, un SUV que, a pesar de tener varios años en el mercado, sigue siendo uno de los más vendidos. Esta definición dependerá, en gran parte, de la competitividad fiscal para exportar.

El dilema central: La industria automotriz argentina debe luchar en dos frentes. Primero, competir internamente con otras plantas globales de la misma marca para que los proyectos elijan producirse en Argentina.

Segundo, reducir la carga impositiva que dificulta la competitividad internacional. Sin una previsibilidad impositiva y reglas claras, las inversiones y decisiones de nuevos proyectos pueden seguir demorándose, poniendo en riesgo la consolidación del sector en el largo plazo.

Fuente: Infobae, artículo de Diego Zorrero, 25 de enero de 2026