Política | La CGT advirtió que la reforma de la SIDE impulsada por Javier Milei por DNU es “arbitraria y peligrosa” y reclamó que sea tratada en el Congreso.
La Confederación General del Trabajo (CGT) endureció su postura frente al Gobierno nacional al manifestar su “más absoluta oposición y rechazo” al Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que modifica la Ley de Inteligencia Nacional.
Para la central obrera, la medida constituye un avance sobre las facultades legislativas y pone en riesgo el Estado de Derecho al otorgar facultades extraordinarias a los organismos de seguridad sin el debido control parlamentario.
A través de un comunicado oficial, la entidad sindical sostuvo que el Gobierno nacional “habilita por decreto reformas arbitrarias, regresivas y peligrosas que deben necesariamente ser tratadas y legitimadas a través del Congreso de la Nación”.
En ese sentido, los referentes gremiales criticaron la modificación de la estructura de la Ley N° 25.520.

Los dirigentes precisaron que los cambios en la organización y conducción del sistema de inteligencia carecen de la transparencia necesaria para una democracia.
La principal preocupación de la central radica en la falta de fiscalización sobre los fondos y las actividades de la nueva estructura.
“Esta decisión gubernamental deja a toda la ciudadanía en una situación institucionalmente crítica: la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) incrementará su opacidad y su poder sin control parlamentario”, afirmó la organización.
El análisis de la conducción nacional de la CGT resultó contundente respecto al rol que adoptarán los agentes bajo la nueva normativa. Según el texto difundido, “todas sus actividades de espionaje pasarán a ser encubiertas, transformando a los agentes de inteligencia en policía secreta o fuerza parapolicial, y habilitando la detención de personas sin orden judicial”.
Asimismo, el documento advirtió sobre la participación de otros estamentos militares en tareas de seguridad interna, algo que la legislación argentina limitó estrictamente desde el regreso de la democracia.
“Se autoriza a las Fuerzas Armadas y a las fuerzas de seguridad a realizar tareas de inteligencia interior. También faculta la ejecución de tareas ante la fuga de información clasificada, lo que, en la práctica, representa hostigamiento y censura sobre el ejercicio de un periodismo libre, entre otros graves riesgos”, subrayó la central obrera.
Hacia el final, la entidad vinculó la reforma con el plan de gobierno actual. “Estas iniciativas, divorciadas de las genuinas prioridades de nuestro pueblo, surgen como el complemento represivo indispensable de un programa económico y social de ajuste continuo que se está llevando a cabo y que no resultará sustentable en el tiempo”, cerró la CGT.