Domingo 1 de Febrero, 11:39

Enero terminó en la Región Núcleo con un déficit hídrico del 66%

Producción | Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario advirtió que las lluvias de enero estuvieron muy por debajo de lo normal, afectando el potencial de rinde de la soja de primera y dejando al maíz tardío y de segunda en condiciones vulnerables.


El mes de enero cerró con un marcado déficit de lluvias en la Región Núcleo, una de las áreas agrícolas más productivas del país, según el último informe de seguimiento de cultivos elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

El documento señala que las precipitaciones acumuladas durante el mes apenas alcanzaron 38 milímetros en promedio, lo que equivale a un 66% menos de lluvia respecto a lo habitual para esta época del año, cuando se esperan entre 100 y 120 mm.

Esta falta de agua está recortando el potencial de rendimiento de cultivos claves como la soja de primera. El análisis climático de la institución detalla que la escasez hídrica fue especialmente intensa en la franja central de la región, donde localidades como Álvarez registraron apenas 9 mm de lluvia durante todo enero, mientras que otras como Pujato, Maggiolo y Godeken no superaron los 10 mm.

Solo en el noroeste bonaerense, en estaciones como General Pinto, las lluvias lograron acercarse o superar las medias históricas. La soja de primera, que se encuentra en etapas críticas de definición de rendimiento, empieza a ver el impacto del déficit hídrico, con plantas que ya muestran estrés en zonas como Pergamino, donde se estiman pérdidas importantes en el potencial de rinde.

En sectores como Bigand se observa caída de flores y marchitez general. Además, el estrés térmico y la falta de agua también impulsaron la aparición de plagas como arañuelas y trips. En paralelo, los maíces tardíos y de segunda sufren bajo estrés térmico e hídrico, con casi la mitad de los lotes en condiciones regulares y a la espera de lluvias significativas para recuperar desarrollo.

Las previsiones meteorológicas para los próximos días no anticipan un alivio inmediato en toda la región: se esperan chaparrones aislados, pero el ingreso de un frente más generalizado recién podría darse hacia mediados de la primera semana de febrero. Esto mantiene la expectativa de los productores pendientes de cómo evolucionarán los cultivos en este escenario seco y exigente.

Este panorama plantea desafíos claves para la campaña 2025/26, con la sequía poniendo a prueba la resiliencia de los cultivos y obligando a los productores a evaluar estrategias de manejo y mitigación ante la falta de precipitaciones.