Economía | CAME midió 993.683 turistas y un gasto de $216.649 millones, con escapadas más cortas, consumo moderado y nivel de ocupación baja.
Casi un millón de turistas se movieron por el país durante el feriado en conmemoración de Martín Miguel de Güemes. El número dejó actividad en distintos destinos, pero marcó el registro más bajo del año entre los fines de semana largos. La combinación de clima, economía y Mundial 2026 recortó decisiones de viaje, estadías y consumo.
El relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa registró 993.683 turistas y un impacto económico directo de $216.649 millones. El dato confirma que el movimiento no desapareció, aunque perdió fuerza frente a otros feriados del calendario. La fecha quedó atravesada por viajes más selectivos, reservas flojas y decisiones tomadas sobre el final.
El gasto promedio diario por turista llegó a $109.013, con una caída real del 3,5% frente a 2025. La estadía promedio también se achicó y pasó de 2,3 a 2 días. Ese recorte muestra un turista más cuidadoso, con menos margen para extender la salida y con consumo medido en alojamiento, gastronomía y recreación.
La comparación interanual necesita una lectura particular por la estructura del calendario. Frente al mismo fin de semana largo de 2025, viajó un 37,7% más de gente, pero el año pasado junio tuvo dos feriados separados por solo tres días. Sumados ambos descansos, el movimiento de 2025 fue muy superior y alcanzó 2,2 millones de viajeros.
El Mundial de Fútbol 2026 también pesó sobre la dinámica turística. La cercanía del inicio del torneo cambió hábitos, concentró atención y volvió más cautelosas muchas decisiones de viaje. A eso se sumó la proximidad de las vacaciones de invierno, que llevó a varias familias a reservar presupuesto para una salida posterior.
Los destinos con mejor respuesta fueron aquellos que ofrecieron naturaleza, nieve, termas o grandes eventos deportivos y culturales. Bariloche volvió a quedar entre los lugares más buscados y anticipó el clima de temporada invernal. También recibieron visitantes San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Ushuaia y los principales centros de esquí, impulsados por las primeras nevadas.
En Entre Ríos, la provincia sostuvo un movimiento turístico apoyado en la diversidad de productos que caracterizan a sus distintas microrregiones, con las termas como principal atractivo de la temporada invernal. En el corredor de Salto Grande, que integra Concordia, Federación, La Criolla, Puerto Yeruá y Los Charrúas, la actividad combinó termalismo, enoturismo, circuitos históricos, paseos costeros y turismo rural.
Concordia desplegó una agenda especial con recorridos arquitectónicos nocturnos, actividades en el Castillo San Carlos, visitas a bodegas, degustaciones, cabalgatas, senderismo y recorridos náuticos por el lago de Salto Grande. También se desarrollaron ferias culturales y de emprendedores.
La microrregión Tierra de Palmares volvió a destacarse por el Parque Nacional El Palmar, las termas de Colón y Villa Elisa, los circuitos productivos y las propuestas gastronómicas. En Colón, donde la ocupación promedió el 38% (25% casas y departamentos, 40% cabañas y 45% hoteles), se realizaron actividades recreativas, ferias, espectáculos y una programación especial en el puerto con artesanos, food trucks y música en vivo.
El corredor de Caminos Costeros, integrado por Gualeguaychú, Pueblo Belgrano, Urdinarrain y Gualeguay, combinó termas, paseos comerciales y actividades culturales. En Gualeguaychú sobresalieron la Fiesta Criolla, competencias deportivas nacionales, convenciones temáticas, ferias comunitarias y propuestas recreativas vinculadas al fin de semana largo.
La capital provincial también concentró una importante agenda de actividades, con encuentros gastronómicos como Sabores de las Ferias y diversos espectáculos en vivo. A ello se sumaron los atractivos tradicionales de la región Paraná y sus aldeas, con recorridos costeros sobre el río Paraná, circuitos históricos y religiosos, gastronomía típica de las aldeas alemanas y ferias de productores y emprendedores.
Más allá de los principales centros turísticos, continuaron registrando movimiento destinos vinculados al turismo de naturaleza y pesca deportiva en la región Río Nativo, con localidades como La Paz, Santa Elena y Hernandarias, así como los circuitos históricos y termales del sur entrerriano.
El mapa nacional mostró realidades muy distintas según región y oferta. Puerto Iguazú encabezó niveles de ocupación cercanos al 70%, mientras que Jujuy sostuvo registros del 60% con la Quebrada de Humahuaca como atractivo fuerte. Córdoba tuvo movimiento moderado en Calamuchita, Punilla y Villa Carlos Paz, y Mendoza mantuvo tracción por enoturismo, gastronomía y montaña.
El balance de 2026 mantiene una señal de cautela para el turismo interno. En los seis fines de semana largos del año viajaron 10.374.523 turistas y dejaron $2.838.612 millones. Frente a los mismos meses del año pasado, se viajó un 26% menos, aunque en junio de 2025 hubo un feriado adicional por el Día de la Bandera, que este año caerá sábado.
El dato final deja una consecuencia concreta para destinos, comercios y prestadores. El turismo sigue moviendo dinero, pero con escapadas más breves, compras medidas y reservas que se definen cerca de la fecha.