Economía | La carne de pollo se consolida como una de las principales alternativas frente a la baja del consumo de carne vacuna. Las proyecciones del sector indican que en 2026 el consumo podría superar los 50 kilos por habitante y alcanzar un nuevo récord.
A esa cifra se suma el consumo de huevos, que llegaría a unas 430 unidades por persona al año, equivalentes a aproximadamente 28 kilos.
En conjunto, las proteínas provenientes de la producción aviar aportarían unos 78 kilos anuales por habitante.
El presidente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), Franco Santangelo, destacó el peso del sector dentro del abastecimiento alimentario y remarcó que la producción avícola se posiciona entre las proteínas de mayor accesibilidad para los consumidores. La actividad también tiene impacto sobre otras cadenas productivas.
El consumo interno de la industria demanda anualmente alrededor de 5 millones de toneladas de maíz y 2,1 millones de toneladas vinculadas al complejo sojero.
Para sostener un crecimiento cercano al 2% anual, desde la actividad estiman que sería necesaria la incorporación de unos 200 galpones modernos por año.
Entre los reclamos del sector figuran además la eliminación de las retenciones a la carne aviar y la reducción del IVA sobre los huevos al 10,5%.