Producción | Las exportaciones agroindustriales crecieron en volumen y valor, mientras la actividad alcanzó niveles inéditos. Trigo, cebada y varios complejos productivos lideraron un año que dejó “brotes verdes”, aunque con desafíos hacia adelante.
El sector agropecuario argentino concluyó el año 2025 con una dinámica claramente positiva, que llevó la actividad a niveles récord, impulsada por un desempeño sólido en distintos rubros productivos y una demanda internacional sostenida.
Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, las exportaciones agroindustriales crecieron un 12% en volumen, alcanzando un hito histórico de 115,41 millones de toneladas.
En tanto, el valor total de los envíos al exterior aumentó un 9%, totalizando 52.337 millones de dólares.
Diciembre: un cierre de año con “brotes verdes”
Durante el último mes de 2025, el Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR) registró una suba mensual desestacionalizada del 1,7%, ubicándose un 11,3% por encima de los niveles de diciembre del año anterior.
Este repunte fue liderado principalmente por las labores agrícolas, que mostraron una mejora del 3,3%, seguidas por incrementos en la molienda de cebada (4,2%) y la producción de bioetanol (3,6%).
El avance de la campaña fina fue determinante para estos resultados.
En el caso del trigo, con una mayor superficie sembrada, la producción se estima en 27,7 millones de toneladas.
Por su parte, la cebada alcanzó el 92% del área cosechada, con una proyección de 5,6 millones de toneladas para la campaña 2025/26.
Sectores con desempeño récord
El balance anual de 2025 no solo se destacó por los volúmenes totales, sino también por la excepcional performance de sectores específicos.
Un total de 18 complejos agroindustriales alcanzaron su récord de los últimos diez años y 132 productos lograron sus mayores volúmenes de exportación en al menos siete años.
Entre los crecimientos más significativos respecto a 2024 se encuentran la colza, que incrementó sus exportaciones en un 127%; el arroz, con una suba del 78%; y el trigo, que registró un aumento del 70%.
También se destacaron el girasol y el sorgo, con avances del 36% y 31% respectivamente.
Incluso sectores que enfrentaron caídas mensuales al cierre del año, como la lechería —que bajó un 0,6% en diciembre—, cerraron un balance anual sumamente positivo, con un incremento interanual del 9,7% en la producción láctea, consolidándose como la segunda más alta de la serie histórica.
Desafíos logísticos y mercados estratégicos
A pesar del éxito exportador, el informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) advirtió sobre un contexto internacional más desafiante hacia el futuro, marcado por una menor competitividad cambiaria y una presión a la baja en los precios globales.
En diciembre, las exportaciones de maíz se vieron afectadas por la fuerte competencia de Estados Unidos y Brasil, lo que generó un retroceso mensual del 0,9% en los envíos del complejo agroindustrial.
En cuanto al destino de la producción nacional, la concentración sigue siendo clave: diez países representaron más del 58% del volumen exportado.
Los principales compradores de productos argentinos en 2025 fueron China, Vietnam y Brasil, seguidos por Perú, Arabia Saudita, Malasia, India, Chile, Indonesia y Argelia.
Finalmente, el sector ganadero mostró una tendencia hacia la retención de hacienda y una mejora en la eficiencia individual por animal, lo que permitió mantener los precios firmes, aun con una oferta a la baja en los últimos meses del año.
De este modo, el agro argentino cerró 2025 con números históricos y un fuerte impulso productivo y exportador, aunque con señales de cautela de cara a un escenario internacional más competitivo y exigente.