Sábado 17 de Enero, 03:42

Cruce entre Caputo y Pichetto por la apertura de importaciones de autos

Política y Economía | La llegada de 7.000 vehículos eléctricos al puerto de Zárate reavivó el debate sobre la política comercial del Gobierno. Mientras el ministro de Economía defendió la medida, desde la oposición reclamaron proteger la industria nacional.


La apertura de la economía, uno de los pilares del programa de gobierno de Javier Milei, volvió a quedar en el centro de la escena.

Esta vez, el foco estuvo puesto en la importación de autos eléctricos provenientes de China, una decisión que generó fuertes cuestionamientos y obligó al Ministro de Economía, Luis Caputo, a salir a defender la política oficial.

El debate se encendió ante la inminente llegada al país de un cargamento que no pasa desapercibido: este lunes, un barco de una empresa china amarrará en el puerto de Zárate con 7.000 autos eléctricos de una misma marca, un volumen inédito para el mercado local.

El Diputado Nacional Miguel Ángel Pichetto aprovechó la situación para reforzar su reclamo de “protección de la industria nacional” y exigir límites más estrictos a la importación de productos chinos.

“En los próximos días ingresarán 7.000 autos chinos. Mientras tanto, diputados libertarios viajan a China. Es una pérdida de dólares para financiar importaciones que destruyen el trabajo argentino; nadie puede competir contra una industria subvencionada por el Banco Central chino”, disparó el legislador en redes sociales.

La respuesta de Caputo no tardó en llegar. El Ministro defendió la importación y recordó que la estructura productiva del sector automotor argentino es limitada. 

“Solo dos modelos de autos se producen en nuestro país: Peugeot 2008 y Fiat Cronos. Argentina produce esencialmente camionetas, y el 70% de esa producción se exporta”, señaló.

Además, explicó que la importación de autos híbridos o eléctricos sin arancel “fue acordada con la propia industria automotriz” y que tiene un límite de 50.000 unidades anuales. “De ese cupo, solo la mitad puede provenir de marcas chinas, lo que representa menos del 5% de los patentamientos de 2025”, agregó.

Caputo sostuvo que la medida tuvo efectos positivos en el mercado interno. “Ayudó a que el precio de los autos en nuestro país convergiera al de los países vecinos, incluso siendo más bajos en algunos casos, y permitió que se empiece a desarrollar la infraestructura eléctrica, incentivando proyectos de fabricación de camionetas eléctricas”, afirmó.

También destacó que amplió la oferta para los consumidores: “Los argentinos pueden elegir entre una mayor variedad de autos, con distinta tecnología y más baratos de mantener”. Y concluyó: “Ha sido una medida que ha beneficiado a todos los argentinos”.

Desde la vereda opuesta, Pichetto redobló sus críticas y alineó su discurso con el del Presidente estadounidense Donald Trump. “Trump tiene razón: hay que frenar a China”, sostuvo. 

Según el diputado, “el Gobierno habla de Occidente y de Estados Unidos, pero aplica una política comercial totalmente desfavorable para nuestra producción”, y advirtió que esta estrategia podría generar tensiones con Washington.

Los números del sector reflejan el trasfondo del debate. De acuerdo con el último informe de ADEFA, en 2025 se fabricaron en la Argentina 490.876 vehículos, un 3,1% menos que en 2024.

En contraste, los patentamientos crecieron 57%, una diferencia explicada en gran parte por el aumento de los automóviles importados.

En el segmento de autos 100% eléctricos, el crecimiento fue aún más marcado: los patentamientos subieron 130%, pasando de 557 unidades en 2024 a 1.279 en 2025, según datos de ACARA. 

Aunque los volúmenes siguen siendo bajos, el salto porcentual muestra una tendencia en alza. La apertura del mercado comenzó formalmente en enero de 2025 con el Decreto 49/2025, que eliminó los aranceles para la importación de hasta 50.000 unidades anuales.

Luego, la Resolución 29/2025 reglamentó el esquema y dividió el cupo entre terminales con fábrica en el país y importadores independientes, con un tope de valor FOB de USD 16.000 por unidad, apuntando a autos compactos y urbanos.

Con la llegada de nuevos lotes y un mercado en plena transición, la discusión entre apertura y protección vuelve a marcar la agenda económica, con la industria automotriz como uno de los principales campos de batalla.