Política | Una inspección de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero comprobó que el domicilio que presentó la Asociación del Fútbol Argentino para trasladar su sede social a Pilar no existe, complicando la estrategia legal del organismo rector del fútbol argentino.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) se encontró este miércoles con un inesperado revés administrativo: una inspección realizada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) confirmó que el domicilio que la entidad había declarado para mudar su sede social en la localidad de Pilar directamente no existe en el lugar informado por la dirigencia.
La AFA, que es el organismo rector del fútbol argentino y responsable de organizar los torneos oficiales y las selecciones nacionales, había notificado formalmente un cambio de dirección a la calle Mercedes al 1366, en el partido de Pilar, como nuevo domicilio social.
Ese traslado formaba parte de una disputa legal en el marco de una causa judicial vinculada a la compra de una propiedad por parte de miembros de la dirigencia.
Sin embargo, cuando los inspectores de ARCA acudieron al terreno para validar la veracidad del domicilio declarado, solo hallaron un lote vacío con pasto y un cartel que promociona un futuro “museo y sede”, sin oficinas ni construcción alguna para funcionar como sede administrativa.
La falta de un domicilio real complica la estrategia legal que la dirigencia de la AFA pretendía desplegar, ya que el traslado a Pilar estaba vinculado a una cuestión jurisdiccional en una causa que involucra al tesorero de la entidad.
Según la investigación, mover la sede social hacia esa jurisdicción podía haber influido en la competencia del juzgado que conoce la causa.
Hasta el momento, desde la AFA no se difundieron declaraciones oficiales sobre el resultado de la inspección ni cómo piensan responder a la constatación de ARCA, que ya adelantó la impugnación formal del traslado por carecer de un domicilio válido.
La situación puso nuevamente en el centro de la escena al organismo que conduce Claudio “Chiqui” Tapia, en medio de un clima de scrutinio público y judicial sobre distintos aspectos de la gestión del fútbol argentino.