Domingo 1 de Marzo, 11:04

Acusado del atentado a la AMIA queda al frente de Guardia Revolucionaria de Irán

Política | En medio de una profunda crisis institucional que sacude a Teherán tras los recientes ataques bélicos de Estados Unidos e Israel, el régimen islámico de Irán anunció este domingo el nombramiento del General de Brigada Ahmad Vahidi -implicado en el atentado terrorista contra la AMIA de 1994- como el nuevo Comandante en Jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.


La decisión se produce en un contexto de reconfiguración del poder en la República Islámica tras la muerte de altos mandos militares, incluido el anterior Jefe de la Guardia, Mohamad Pakpur, fallecido en las recientes incursiones aéreas. 

Con esto, la fuerza militar más influyente del régimen queda ahora bajo el mando de un oficial que enfrenta pedidos de captura de la justicia argentina desde hace años.

Ahmad Vahidi no es un nombre nuevo en la escena política y militar iraní. 

Con una extensa trayectoria dentro del aparato de seguridad de Teherán, ha ocupado cargos de alto perfil como ministro del Interior y Comandante dentro de la Guardia Revolucionaria, incluyendo la Fuerza Quds, unidad especializada en operaciones en el exterior. 

Pero su carrera también está marcada por sombras: desde 2007 pesa sobre él una alerta roja de Interpol solicitada por la Justicia argentina, por su presunta participación en la planificación y conducción del atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), que en 1994 provocó 85 muertes y cientos de heridos en Buenos Aires.

La Justicia local considera a Vahidi uno de los ideólogos del ataque, posición que Argentina ha reivindicado en múltiples instancias diplomáticas y judiciales durante las últimas décadas.

A pesar de los pedidos de captura y las repercusiones internacionales, el régimen iraní nunca accedió a extraditarlo ni someterlo a proceso en tribunales extranjeros. 

La toma de mando de Vahidi al frente de la Guardia Revolucionaria ocurre en un momento de gran tensión en Oriente Medio.

La República Islámica enfrenta una situación delicada tras los ataques de Estados Unidos e Israel que, según medios internacionales, causaron la muerte de altos oficiales del establishment iraní y desataron una crisis inusual en el núcleo de poder del país.

Esta reorganización interna busca, según analistas, asegurar la continuidad del aparato militar y reforzar la línea estratégica del régimen.

Sin embargo, la figura de Vahidi complicará aún más el panorama diplomático, especialmente con Argentina y organizaciones de memoria y derechos humanos, que siguen exigiendo justicia por la voladura de la AMIA.

Será, sin duda, un nuevo capítulo en una historia de reclamos, tensiones y demandas de esclarecimiento que ya lleva más de tres décadas.