Box | Para los nostálgicos y amantes del boxeo, la noche vivida en el barrio Tanque fue mucho más que un festival pugilístico: fue un viaje en el tiempo, un reencuentro con una pasión que parecía dormida y que volvió a latir con fuerza en Basavilbaso.
El Club Atlético Basavilbaso, junto al promotor José Luis Corales, organizó una velada boxística en sus instalaciones, algo que no ocurría allí desde hacía exactamente 42 años.
Las últimas funciones, también ya lejanas, se habían realizado en la sede social del club, en la esquina de San Martín e Hirsch. Por eso, lo sucedido tuvo sabor a acontecimiento histórico.
En una noche ideal para eventos al aire libre, un muy buen número de espectadores se congregó para disfrutar de un espectáculo que combinó deporte, emoción y memoria colectiva.
En los oídos de los más memoriosos parecía retumbar nuevamente aquel inolvidable: “¡Segundos afuera, va a comenzar el primer round!” de don León Scheneroff, junto al trinar de la campana bajo la atenta mirada de “J.J.” Cristóbal.
Con “corazón y garra”, José Luis Corales, Fabricio Valenzuela y la dirigencia del “Decano” lograron que esta verdadera patriada organizativa quedara grabada en la historia deportiva local.
El festival incluyó ocho peleas y dos exhibiciones, con hitos que ya forman parte de la memoria del boxeo basavilbasense.
Uno de ellos fue la primera pelea oficial de una mujer local, con la victoria de Flor “Flor” Saldaña sobre la talense Antonela Díaz. El triunfo fue por puntos para la basavilbasense, pero sin dejar la más mínima duda por su claro dominio durante todo el combate.
Entre los basavilbasenses Rubén Canavidez y Agustín "Panda" Camino hicieron un gran combate con victoria de Canavidez; Ariel Fredez, otro represetante de la ciudad del riel, venció a Angel Moreyra de Campana.
Tomar Ghiorzo y Ulices Esteche protagonizaron otro electrizante combate que fue victoria de Esteche por puntos.
Luciano "Luchi" Villa y Benjamín Rivera, de Rosario del Tala, hicieron una muy celebrada exhibición.
Otro momento destacado lo protagonizó Lautaro “Picu” Ramírez, quien derrotó por puntos a Talcio Barreto, de Gualeguay. Aunque el fallo fue a las tarjetas, muchos coincidieron en que debió definirse por la vía rápida, dado el dominio estratégico y la virulencia de los golpes que enviaron al peleador gualeyo un par de veces a la lona.
Emocionado, “Picu”, en diálogo con FM RIEL, expresó su profunda gratitud hacia su familia, el apoyo de numerosísimos vecinos y el acompañamiento del Club Atlético Basavilbaso, a quienes agradeció por haber “hecho posible” que se concretara una velada que —según sus palabras— “quedará en nuestras retinas y en nuestro corazón, y no dudo que es el puntapié inicial de otras más”.
Visiblemente emocionado, José Luis Corales expresó su satisfacción por haber concretado uno de sus grandes anhelos: “Abrir una escuela de boxeo en mi ciudad natal”, contribuyendo así al desarrollo y la formación deportiva a nivel local.
Por su parte, Fabricio Valenzuela participó en representación del Club Atlético Basavilbaso, institución organizadora del evento, destacando el trabajo conjunto y el compromiso del club para acercar propuestas deportivas de calidad a la comunidad. La noche terminó entre aplausos, abrazos y recuerdos compartidos.
El boxeo volvió. Y volvió para quedarse, al menos en el corazón de quienes alguna vez vibraron —y volvieron a vibrar— con el sonido de la campana en Basavilbaso.