Fútbol | Los “Faraones”, con el liderazgo de Mohamed Salah, consiguieron dárselo vuelta a los “All Whites” y ganarlo merecidamente 3-1.
Nueva Zelanda y Egipto se enfrentaron en Vancouver por la segunda fecha del Grupo G del Mundial 2026, con el objetivo de sumar una victoria que los acerque a la clasificación.
Ambos equipos llegaron igualados en puntos tras empatar en sus primeros partidos.
Nueva Zelanda venía de igualar 2-2 con Irán y apostaba al liderazgo de Chris Wood y Tim Payne.
El doblete de Elijah Just en ese debut fortaleció la confianza de una selección que busca su primera victoria en una Copa del Mundo.
Egipto empató 1-1 ante Bélgica y confía en la experiencia de Mohamed Salah, el aporte de Omar Marmoush y el presente de Emam Ashour, autor del gol en el estreno.
En un juego que se presentaba parejo un lanzamiento de esquina, de Tim Payne a la cabeza de Finn Surman y Nueva Zelanda, a los 16 minutos del primer tiempo, se pone en ventaja.
Con ventaja en el marcadores el equipo de Oceanía defendia los espacios con sobriedad y hasta pudo, de contra, estirar la diferencia.
La justa deportiva comenzó a ponerse en favor de Los africanos sobre el cierre del primer tiempo y más aún en el complemento.
Egipto recién alcanzó el empate a los 58 minutos, luego de un centro desde la derecha del lateral Mohamed Hany que conectó de cabeza el delantero Mostafa Ziko, que apareció libre por el segundo palo y venció las manos de Crocombe, para el 1-1.
En el minuto 67 el extremo Mohamed Salah recibió sobre el vértice derecho del área y jugó una pared para adentrarse en la misma y rematar al segundo palo, con un disparo bajo que superó al guardameta rival.
La pelota parada volvió a influir en el resultado en el minuto 82, con un córner al primer palo para el anticipo y cabezazo goleador del extremo Mahmoud Trezeguet.