Sociedad | Las hermanas María Agustina y María Victoria Ogguier, oriundas de Basavilbaso, vienen consolidando su nombre en el competitivo mundo de la organización de eventos sociales, especialmente en Rosario, donde en los últimos años han comenzado a destacarse como Wedding & Event Planner, con una presencia cada vez más visible en celebraciones de alto nivel.
Las hermanas María Agustina y María Victoria Ogguier con dedicación, formación y una fuerte apuesta al trabajo en equipo, las jóvenes lograron abrirse paso en un rubro que exige creatividad, precisión y capacidad para responder a las expectativas de familias que buscan que momentos únicos, como los cumpleaños de 15, se transformen en experiencias inolvidables.
Ambas se capacitaron en organización y planificación de eventos y, a base de esfuerzo y constancia, fueron construyendo un camino propio. Lo hicieron paso a paso, ganándose la confianza de quienes las contratan y demostrando que la planificación cuidadosa, el compromiso y la atención al detalle pueden marcar la diferencia.
En Rosario, donde el mercado de eventos es particularmente competitivo, las hermanas Ogguier lograron posicionarse gracias a una combinación de profesionalismo y sensibilidad para interpretar lo que cada familia desea para una celebración tan especial. Uno de los aspectos que destacan quienes han trabajado con ellas es el trabajo en equipo que desarrollan como hermanas.
Esa complicidad natural se traduce en una dinámica de trabajo ágil y coordinada, en la que cada una aporta su mirada para lograr celebraciones personalizadas y cuidadas en cada detalle.
Aunque prefieren mantener la discreción respecto de sus clientes, María Agustina y María Victoria admiten que en los últimos tiempos familias reconocidas del ámbito social, del espectáculo y del fútbol han confiado en su trabajo para organizar celebraciones importantes, particularmente los 15 años de sus hijas.
Si bien evitaron dar precisiones sobre esos eventos por una cuestión de respeto y confidencialidad, reconocen que esas oportunidades representaron un punto de inflexión en su crecimiento profesional.
“Cada evento es un desafío, pero también una oportunidad para demostrar lo que podemos hacer”, señalan. Y agregan que esas primeras celebraciones para familias de gran visibilidad funcionaron como una especie de “llamador” que abrió la puerta a nuevas contrataciones y a una agenda cada vez más activa.
Hoy, desde Rosario pero con raíces firmes en Basavilbaso, las hermanas Ogguier continúan apostando a crecer en el sector, convencidas de que la perseverancia, la capacitación constante y el compromiso con cada cliente son la clave para sostenerse en un ámbito tan exigente.
Su historia es también la de dos jóvenes emprendedoras que, con trabajo y determinación, lograron transformar una pasión en una profesión que sigue generando nuevas oportunidades.