Jueves 28 de Mayo, 11:59

Educación Inicial: alertan por el uso temprano de pantallas

Sociedad | En el Mes de la Educación Inicial, docentes del nivel inicial reflexionaron en FM RIEL sobre los desafíos actuales en la crianza, la importancia de los límites y el desarrollo de los niños en sus primeros años.


En el marco del Mes de la Educación Inicial, visitaron los estudios de FM RIEL, la profesora Claudia Minardi, Directora de Nivel Inicial de Educación Zona IV, y Claudia Meoniz, Directora de la UENI Nº 12 “Evita”. Durante el encuentro, dialogaron sobre la importancia de la educación en los primeros años de vida y los desafíos que enfrentan actualmente las familias y las instituciones educativas.

Las docentes destacaron el rol fundamental que cumplen los jardines maternales y de infantes en el desarrollo integral de los niños, no solo en el aprendizaje, sino también en la socialización, la construcción de hábitos y el acompañamiento emocional. Además, compartieron detalles sobre las distintas actividades que se realizan durante este mes para visibilizar y valorar el trabajo cotidiano de las comunidades educativas y el compromiso de las familias.

Uno de los ejes centrales de la charla fue la necesidad de mantener coherencia entre los límites y normas que se establecen en el hogar y en las instituciones educativas. “Las familias actuales es como que dan por sentado el jardín, como que los límites van a empezar cuando empiece el jardín. Y por ahí es muy necesario hacer una autocrítica. La información debe ser la misma en casa y en el jardín. No que en casa podemos hacer todo y en el jardín no nos dejan hacer”, señalaron.

La UENI Nº 12 “Evita” recibe niños desde los 45 días hasta los 5 años y actualmente cuenta con una matrícula de 104 alumnos. En ese sentido, remarcaron la confianza que las familias depositan diariamente en el trabajo de las docentes. “Los papás confían en nosotros y, a su vez, necesitan del jardín porque tienen que trabajar. Entonces confían en las seños, que brindamos todo como si fuera en la casa”, expresaron.

Las directivas también hicieron referencia al fuerte impacto emocional que implica para muchas familias dejar a bebés tan pequeños al cuidado de otras personas. “Ingresan siendo bebés y terminan el año caminando”, comentaron al describir el crecimiento y los avances que observan diariamente. Asimismo, sostuvieron que los niños que transitan tempranamente la educación inicial llegan con mayores herramientas a los siguientes niveles educativos. “La trayectoria de ellos es diferente. El estar con otros, compartir con pares, los juegos y el lenguaje hacen que tengan otros saberes previos”, explicaron.

Otro de los temas que generó preocupación fue el uso cada vez más temprano de dispositivos tecnológicos y pantallas. “La tecnología ya es parte de su vida. Nosotros tuvimos que acostumbrarnos e incorporarla; ellos ya nacen con eso”, afirmaron. Sin embargo, aclararon que el desafío actual pasa por evitar que las pantallas absorban completamente el tiempo y la atención de los niños. “Hay que lograr que no los atrape tanto y darles otras propuestas. Volver al juego simple, al juego con objetos”, indicaron.

En ese sentido, advirtieron sobre consecuencias que observan en aspectos vinculados a la motricidad fina, el desarrollo del lenguaje y la tolerancia a la espera. “Ellos reciben estímulos, pero no hay ida y vuelta ni diálogo”, manifestaron. Incluso señalaron que muchos pequeños incorporan expresiones en “idioma neutro” a partir de los contenidos audiovisuales que consumen diariamente. También remarcaron que los dibujos animados y videos actuales presentan una fuerte sobreestimulación visual y sonora. “No se duermen, siguen despiertos porque están sobreestimulados”, señalaron.

 

Durante la charla, analizaron cómo muchas veces las familias, atravesadas por el cansancio y las obligaciones laborales, terminan utilizando las pantallas como recurso para entretener o tranquilizar a los chicos. “Antes era la televisión con los dibujitos; ahora es el celular”, resumieron.

Finalmente, reflexionaron sobre la idea instalada de que los niños poseen habilidades extraordinarias para manejar la tecnología. “Hay toda una industria detrás que hizo todo tan intuitivo que lo puede manejar un bebé. No es que los chicos sean superdotados, aunque sí tienen una enorme capacidad de absorción”, concluyeron.