El fenómeno climático arrancó con una manga de piedra, lluvia y fuertes vientos por un periodo de diez minutos aproximadamente.
El granizó llegó a registrar piedras del tamaño de un huevo de gallina, según mostraron en las redes sociales los propios habitantes del lugar.
Las ráfagas de viento, por su parte, provocaron caídas de árboles que obstruían el tránsito vehicular, como el caso de lo que se observaba en calle Las Azaleas o en la esquina de los Jazmines y De Angelo.
También se informó sobre una cantidad importante de postes caídos, como así también chapas y cables caídos en el piso.