“Hoy vuelvo a vivir. Esto para mí es un gran regalo. Tenía gran ansiedad porque llegue este día”, manifestó el guardatren Ángel Pereyra. El hombre, de 62 años, vistiendo el uniforme de la época de Ferrocarriles Argentinos se sumó al clima de fiesta que se vivía en la Estación de trenes de La Histórica, y aprovechó para reclamar a las autoridades para que la recuperación de los ramales y los servicios de pasajeros no sean una promesa.