En la requisa entre el equipajes desde el trayecto San Salvador-Villaguay los uniformados encontraron en un bolso los ladrillos de la droga, pero nadie reconoció ser dueño del cargamento. La burda manera de trasladar la droga fue descubierta de inmediato ya que no solo se podía palpar las formas sin abrir el bolso, sino que además se percibía el olor característico del estupefaciente. No hubo detenidos.
Fuente: Policialesentrerios.