Según los testimonios de los vecinos, se registraron fuertes vientos y granizo “con piedras que alcanzaban el tamaño de una pelota de tenis”.
El presidente de la junta de gobierno, Héctor Orzuza, dijo que “gracias a Dios, ocurrió un día antes a la celebración de nuestra Patrona. No había casi gente en la calle y no tenemos que lamentar ningún herido ni damnificados por este inesperado suceso”.
Habían transcurrido tres horas de la granizada y todavía había bloques de hielo que no habían terminado de derretirse, según testigos de la zona. Los memoriosos del pueblo aseguran que fueron las piedras más grandes caídas, al menos, en los últimos 20 ó 30 años.
Fuente: diario Uno.