Algo más de 76 milímetros en pocos minutos, saturaron los desagües y convirtieron las calzadas en verdaderos ríos y rápidos, como sucedió en Zaninetti, entre Galarza y 9 de Julio, o en el Puerto Viejos, donde varias casas sufrieron inundación en sus patios debido a la intensidad de las lluvias y al poco drenaje que ya presenta el barrio por la basura acumulada en varias de sus esquinas.
Los tradiciones 60 metros de calle Moreno entre Lucilo López y Henri, fueron un mini río en plena ciudad. Lo propio ocurrió en el acceso del tránsito pesado entre Larroque y Urquiza, también en la rotonda de 12 de Octubre y Urquiza, y en cuatro tramos del acceso del tránsito pesado desde el 12 de Octubre, hasta el acceso al club Rivadavia, situación agravada por la acumulación de tierra y basura, que deja las banquinas más altas de el cinta asfáltica.
Fuente: Pablo Bianchi.