Aparentemente, el niño jugaba en el patio de su casa cuando perdió el equilibrio y se precipitó al pozo donde albañiles habían dejado cal viva que iban a utilizar en una obra.
Los padres del pequeño lo trasladaron al hospital zonal de Campo Gallo, pero debió ser derivado de inmediato a la capital por lo delicado del cuadro.
Sin embargo, los médicos no lograron salvarlo porque buena parte del cuerpo del niño presentaba quemaduras de tercer grado.
El niño murió aproximadamente a las 2 de este jueves, según informaron fuentes del CEPSI.