El mercado internacional de bonos emergentes castigó a la Argentina cuando tomó conocimiento del índice de precios al consumidor (IPC) de julio último informado por el Gobierno en el 0,5 por ciento de aumento, cifra a la que no le dieron crédito por considerarlo por debajo de la realidad.
El mayor castigo fue sufrido por el cupón atado al crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) emitido en dólares bajo ley argentina que cerró en 37,00 unidades.
Inversores y operadores recibieron con disgusto aquel valor oficial porque varios bonos de la deuda soberana argentina se ajustan por la evolución del índice inflacionario, y si éste no refleja la realidad, al calcularse en menos, menor será la renta pagada por su servicio financiero.
Fuente: NA.