Debido a que el joven se negó a someterse a una extracción de sangre para posibilitar un examen genético, la Justicia determinó su identidad a través de un nuevo método que contempla el análisis de los rastros de ADN presentes en los objetos personales recogidos de su domicilio, como cabellos, cepillos de dientes, o ropa.
Así, una vez realizada la pericia, la jueza María Servini de Cubría informó a la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi) que el ADN del joven incluía en un 99,99 por ciento el genotipo de la familia Sandoval-Fontana.
Alejandro -nombre que le pusieron sus apropiadores- nació en cautiverio en enero de 1978, cuando su madre se encontraba secuestrada en el centro clandestino "Club Atlético".
Según indicó la entidad que preside Estela de Carloto, el apropiador de Alejandro pertenecía a la Gendarmería y actualmente está detenido.
Fuente: NA.