El reconocido y prestigioso guitarrista sufrió una enfermedad que lo mantuvo inmovilizado durante mucho tiempo aunque hace cuatro meses había logrado recuperarse y grabar junto a su hija el que fue su último disco.
El sábado 16 de diciembre de 2000 se había desplomado en medio de un recital en la Casa de la Cultura de Adrogué, y recién el 12 de febrero de 2001 volvió a abrir los ojos. Pasó de los 104 kilos, antes del síncope, a tan solo 70.
Desde entonces debió utilizar un bastón en su mano izquierda para poder movilizarse, y sesiones de rehabilitación en ALPI (Asociación de Lucha contra la Parláis Infantil). Además, debía tomar un sinfín de medicamentos.
"Gracias a la ayuda de Dios por sobre todo, de mi familia, los facultativos, amigos y mi propia voluntad, que me decían "no me voy a caer", hoy puedo decir que estoy nuevamente en carrera y con las mismas ganas que cuando me inicié, allá por los años '50", había dicho en medio de su rehabilitación.
Fuente: Télam.