Muy emocionada, con la voz entrecortada y los ojos vidriosos, la presidenta electa encabezó el acto de traspaso formal del predio de la ESMA para la creación del “Espacio de la Memoria” y aprovechó la oportunidad para “reafirmar el compromiso con un proyecto político con memoria, verdad y justicia”.
“Queremos igualdad ante la ley y acciones responsables de la Justicia para las víctimas, familiares, sobrevivientes y también para quienes fueron miembros de esas Fuerzas Armadas y no tuvieron nada que ver. Para que de una vez por todas se separe la paja del trigo”, apuntó.
Al pie del escenario, cientos de militantes de organizaciones sociales vivaban sus palabras, mientras que en los laterales dos palcos reunian a los principales exponentes de la defensa a los derechos humanos, entre ellos a la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, y de la Asociación Madres, Hebe de Bonafini.