Los palos de golf iban en una encomienda que salía de Ezeiza y tenía como destino Málaga y fue despachado por una mujer de apellido Gómes, que utilizó una empresa internacional para tal fin.
La policía logró determinar que el envío fue hecho dando un nombre falso y se alertó a las autoridades españolas para que puedan seguir el cargamento.
El cargamento constaba de 136 palos de golf, que en los mangos tenían ocultos unos ocho kilogramos de clorhidrato de cocaína y llegó a España con la «guía abierta», como se denomina a esta operación, ya que la hicieron pasar como «no observada» (sin problemas), para poder seguir la trayectoria del envío por internet.
En Málaga, las autoridades lograron detener a una mujer que utilizando un pasaporte falso intentó retirar los palos de golf en el aeropuerto español.
La mujer fue identificada como Daniela Demitrova, una ciudadana búlgara de 33 años, quien quedó detenida en Málaga a la espera de su extradición a Argentina.