Al volver al hotel y ante la pregunta de los periodistas sobre cómo fue el encuentro, la Presidente dijo "bien, muy bien" y remarcó: "Muy rica la comida". Previamente, y ante la consulta de los medios argentinos, informó: "Me invitó a almorzar Fidel", tras lo cual partió en auto para concretar el encuentro.
La Presidente viajó el viernes a Cuba, tres días antes de lo que estaba previsto y no hubo detalle sobre las actividades que tendría previo al comienzo de la Cumbre.
No obstante, desde su entorno habían manifestado que hoy podría haber una "sorpresa" en su agenda. De hecho, en la Casa Rosada suponían que el anticipo del viaje podría haberse disparado para un encuentro con Fidel, quien imprime misterio cada vez que lo visita alguna figura: suele citar a una hora y en un lugar, y luego cambiar las coordenadas de los encuentros para garantizar la seguridad.