"Navidad es el comienzo de una Vida Nueva, es la certeza de que Dios no abandona al hombre, sino que viene a su encuentro en Jesucristo para ser su camino y hacerlo partícipe de su misma vida", señaló.
Arancedo recordó que en esta época "nuestra mirada se dirige a Jesucristo, que nació en la humildad y el silencio para enseñarnos el camino de Dios".
"No podemos dejar de mirar esa otra realidad tan cercana y dolorosa, que es la situación de muchos hermanos nuestros que viven de carencias materiales y espirituales. Ellos son los destinatarios preferidos del amor de Dios", aseguró.
Y agregó: "Conocemos esas circunstancias y tal vez nos acostumbramos a que el mundo sea así. Se adormece nuestra conciencia y convivimos en un mundo que aparenta crecer y vive la sola expectativa de un consumo mayor."