Fue un llamado. a las 8.30 una voz masculina llamó al teléfono 911 manifestando que había dejado 3 litros de nitroglicerina en el despacho del vicepresidente Julio Cobos, sito en el Senado de la Nación. Tomó intervención la Brigada de Explosivos y un juzgado, pero no se encontró nada. El anónimo hablaba de un artefacto explosivo en el despacho del vicepresidente Cobos.