Manifestantes del gremio de Camioneros protagonizaron incidentes en la Plaza de Mayo, durante la concentración del acto convocado por la CGT contra una eventual reforma laboral y en contra de que haya más despidos.
Los incidentes ocurrieron frente al escenario central entre miembros de Camioneros que se enfrentaron con golpes de puño, botellazos y palazos.
Para evitar que se repitan situaciones de violencia como las de la marcha del 7 de marzo, la CGT reforzó la seguridad y ubicó el escenario de manera estratégica para evitar "ataques por la retaguardia", como el que adjudicaron a la izquierda sindical y a infiltrados kirchneristas en el cierre de la última protesta.