A las 9 Urribarri se acercó al salón azul del Senado que fue visitado desde ayer por miles de personas a darle el último adiós al primer presidente de la democracia moderna de la Argentina. “Su contribución al país fue muy valiosa en momentos tremendamente difíciles, por eso la democracia ha perdido a un gran protagonista de la historia”, agregó.
El gobernador conversó unos minutos con los hijos y los nietos del ex presidente, a quienes les relató una anécdota cuando estuvo con Alfonsín durante el homenaje que le hicieron en la Casa Rosada. Fue relacionada con el edad del dirigente y su vitalidad a los 82 años. Esto fue motivo de una sonrisa en medio del dolor.
“Fue un momento de gran emoción, y quizás fui uno de los últimos entrerrianos que puso estrechar su mano. Nuestro desafío actual como hombres políticos será, quizás, profundizar cada uno de los valores democráticos que supo defender, más allá de las pertenencias partidarias”, finalizó.