La presidenta Cristina Kirchner admitió ayer los aumentos de precios que vienen denunciando los consumidores, al reconocer que "la carne ha aumentado mucho", y responsabilizó por esta suba a la "especulación" de los ganaderos para engordar la hacienda y tener más ganancia.
La jefa de Estado admitió esas subas durante un acto que fue subiendo de tono en el partido bonaerense de Ituzaingó, donde arengó sobre la necesidad de defender el "modelo de producción y aliento al consumo", con lo cual descartó medidas alternativas ante una eventual espiral inflacionaria.
Desde el Gobierno venían reconociendo las remarcaciones
-los lácteos subieron 30 por ciento- ante una escalada de precios que ya se hizo indisimulable, y que promete tallar con fuerza en la discusión de las paritarias que se vienen.