La fiscalía de Morón podrá requerir ahora ante el tribunal la detención del sacerdote. En ese caso, la cámara deberá decidir si Grassi cuenta con otra vía de apelación -la Corta Suprema de la Nación- o, como se prevé, ordene el arresto, como ya se pronunció este año.
La Cámara en lo Penal de Morón había ordenado en abril pasado la detención de Grassi, pero la medida sólo se haría efectiva cuando quedara firme.
La detención fue dispuesta en respuesta a un planteo de las querellas y la fiscalía ante la violación de las condiciones del beneficio de la prisión domiciliaria que le fue otorgado al sacerdote.
El planteo se basó en que el sacerdote condenado violentó una de las restricciones de “la alternativa de prisión”, régimen que debe cumplir y que está contemplada en el artículo 159 del Código Procesal Penal de la Provincia de Buenos Aires.