Con el peso del protocolo venezolano, Cristina Fernández de Kirchner fue declarada ciudadana ilustre y participó de un homenaje a Simón Bolívar. Más temprano, recibió a la madre de Betancourt, en la embajada argentina de esa capital, a quién le extendió la solidaridad del gobierno nacional y los esfuerzos que hará para que se concrete la liberación de la ex candidata a presidenta. La presidente le dijo a los periodistas argentinos que “la lucha por los derechos humanos es política fundamental de Argentina y es reconocida en todo el mundo”.