En cuestión de minutos, un extraño olor invadió el centro porteño. La jornada laboral recién comenzaba, pero en muchos comercios, oficinas y dependencias públicas se terminó en forma abrupta, debido a que tuvieron que ser evacuados para evitar intoxicaciones. Redujeron los servicios públicos de transporte, para que menos gente llegue a la zona afectada.