Los cacerolazos se iniciaron tímidamente en el rico barrio de Recoleta, con vecinos golpeando cacerolas en los balcones y siendo acompañados por bocinazos de los autos que transitaban por la avenida Callao, pero rápidamente se comenzaron a trasladar a otros barrios, como Palermo y Belgrano.
También se produjeron cacerolazos espontáneos en distintas
ciudades del interior del país, como en San Miguel de Tucumán, y también en los distintos piquetes en las rutas de Rosario, Santa Teresa, Rojas, Paraná y otros lugares del país.
Fuente: NA.