Los salarios de los integrantes del Poder Ejecutivo recibieron una suba superior al promedio de los trabajadores argentinos, que en su gran mayoría rondaron el 19 por ciento, tras duras negociaciones colectivas.
El nuevo esquema establece que el Presidente pasará a cobrar 9.500 pesos, el vicepresidente 9.000, los ministros del Poder Ejecutivo 8.000 y los secretarios de Estado, 6.000 pesos, en todos los casos con un índice de aumento que alcanza casi el 60 por ciento.
Asimismo, también se incrementaron los gastos protocolares, los viáticos y adicionales que deben cobrar los funcionarios para las tareas que desempeñan cotidianamente.
Este es el segundo aumento de sueldos oficiales que se efectúa durante el gobierno de Néstor Kirchner, ya que el primero fue en junio de 2004, cuando el jefe de Estado pasó a cobrar 6.000 pesos.