La normativa en análisis apunta a que los menores de edad puedan abrir su propia caja de ahorro, aunque en la actualidad existe una traba legal.
En este marco, si bien el Banco Central apoya la intención de que los más chicos puedan tener su propio dinero y de esa manera resguardarlo de la inflación, lo cierto es que existe una ley que no permite a los menores tener una cuenta de ese tipo.
Si finalmente se concreta el proyecto, no serán esta vez aquellas libretas llenas de estampillas las que guardarán los chicos, sino que tendrán una tarjeta y un resumen de los fondos ahorrados. No obstante, y más allá de los mecanismos a utilizar, la idea central es retomar aquel espíritu ahora abandonado que tenía la Caja Nacional de Ahorro Postal.