Un misil cayó en la ciudad de Sderot, al sur del país, y provocó daños a varios vehículos, aunque no víctimas. Si bien desde el 18 de enero rige el cese del fuego, los milicianos palestinos no cesaron con sus ataques y el gobierno de Olmert respondió a los mismos cada vez que pudo, debilitando así la frágil tregua.