Fuentes políticas dijeron a El Observador que la idea surgió a nivel del ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca "y que los estudios llegaron a la conclusión que no tendría un alto costo y transformaría a las plantas de celulosa en un asunto de exclusiva soberanía uruguaya".
Argentina y Uruguay mantienen un diferendo por la construcción en curso de dos plantas de celulosa en Fray Bentos, a 309 kilómetros al noroeste de Montevideo, sobre la margen izquierda del río Uruguay.
Ambientalistas argentinos y vecinos de las poblaciones ribereñas estiman que el funcionamiento de las plantas contaminará el aire y las aguas del río común.
El Observador dijo que "fuentes oficiales confirmaron la existencia de este estudio" que está en la órbita del Ministerio de Ganadería y que apunta a derivar los efluentes a las aguas al río Negro, un cauce que atraviesa el territorio uruguayo de este a oeste.