Política | El Presidente de Estados Unidos calificó como un “desastre potencial” un eventual enfrentamiento entre Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas. Aseguró que, si fuera convocado, cree que podría intervenir para alcanzar una solución.
El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a referirse a la disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas y aseguró que un eventual nuevo enfrentamiento militar representaría un “desastre potencial”.
El mandatario estadounidense sostuvo además que, en caso de producirse una escalada entre ambos países y ser convocado para intervenir, considera que podría contribuir a resolver el conflicto.
Las declaraciones fueron realizadas este sábado durante su visita a Dublín, donde Trump se encontraba junto al primer ministro de Irlanda, Micheál Martin.
Al ser consultado por periodistas sobre la situación de Malvinas, Trump hizo referencia al conflicto bélico de 1982 y recordó que las fuerzas argentinas desembarcaron en las islas, tras lo cual el Reino Unido movilizó una importante fuerza militar hacia el Atlántico Sur.
El presidente estadounidense puso particularmente el foco en la distancia que separa al Reino Unido del archipiélago y planteó dudas respecto de cómo respondería actualmente Londres ante un escenario similar.
Según señaló, un despliegue de esas características demandaría semanas por vía marítima.
En ese contexto, Trump afirmó que espera ser convocado si alguna vez se produjera una nueva crisis de esas características y calificó esa posibilidad como un “desastre potencial”.
Aseguró, sin embargo, que cree que podría intervenir para alcanzar un entendimiento entre las partes.
Los dichos del mandatario norteamericano se producen en momentos en que la cuestión Malvinas volvió a ocupar un lugar central en la agenda política argentina.
El Presidente Javier Milei endureció durante los últimos días el discurso sobre la soberanía del archipiélago y anunció medidas contra empresas vinculadas con la explotación de recursos naturales en las islas sin autorización argentina.
El Gobierno también impulsó la denominada Ley de Defensa de la Soberanía Nacional y avanzó con acciones contra compañías que desarrollan actividades en el área.
Además, la administración nacional anunció medidas destinadas a reforzar la presencia argentina en el Atlántico Sur y decidió acelerar el proyecto de la Base Naval Integrada de Ushuaia.
En medio de este escenario, Milei canceló el viaje que tenía previsto realizar a Londres durante octubre.
Desde Londres, en tanto, el Gobierno británico volvió a ratificar su postura respecto del archipiélago.
El Primer Ministro británico, Andy Burnham, aseguró ante el Parlamento que su administración será “implacable” en la defensa de la posición de los habitantes de las islas y sostuvo que respetará su voluntad de mantener el vínculo con el Reino Unido.
Argentina rechaza históricamente el argumento británico basado en la autodeterminación de los habitantes de las islas y sostiene sus derechos soberanos sobre Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, además de los espacios marítimos correspondientes.
Las nuevas declaraciones de Trump introducen otro elemento en una cuestión que durante las últimas semanas volvió a generar cruces diplomáticos.
El mandatario estadounidense no anunció un cambio formal en la política de Washington respecto de la disputa de soberanía.
Sin embargo, volvió a involucrarse públicamente en el tema y esta vez fue más allá al plantear que podría intervenir personalmente ante una eventual escalada entre Argentina y el Reino Unido.
Para Trump, un nuevo enfrentamiento militar por las Malvinas sería un “desastre potencial”, aunque se mostró convencido de que, si las partes recurrieran a él, podría contribuir a encontrar una salida.