Se trata de los primeros casos a nivel mundial en los que se produce un contagio de un virus tan resistente entre personas. Al menos tres de los pacientes se contagiaron en la clínica universitaria de Cardiff, donde estaban siendo tratados de otras enfermedades graves.
No obstante, las autoridades no creen que esta cepa se propague. El germen patógeno por lo visto no es más agresivo que otras variantes de virus gripal y puede ser tratado con el fármaco Relenza. De hecho, dos pacientes ya se han recuperado después de recibir dicho medicamento.